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Diseño web para negocios de servicios

Antes de llamarte,
te miran.

El mapa, los anuncios y el boca a boca traen gente hasta tu puerta; lo que se encuentran al entrar es tu web, y ahí se decide si te llaman o siguen buscando.

Para qué sirve de verdad

Tener web no es tenerlo hecho.

Una web no es un folleto que se cuelga y ya está. Es donde va tu cliente antes de llamarte: entra, mira y decide si se fía.

Y decide con lo que encuentra. Si ve claro qué haces exactamente, cómo lo haces y qué se va a encontrar, llama. Si tiene que adivinarlo, se va a la siguiente — y esa llamada no la recuperas.

Tu web no es la foto de tu negocio: es la parte de tu trabajo que alguien puede ver antes de conocerte.

Lo que decide

Las preguntas que no te hacen.

Quien entra en tu web viene con preguntas que casi nunca te va a hacer en voz alta. Si no las contesta tu web, las contesta la del siguiente:

  • ¿Estará bien cuidada?
  • ¿Le darán bien de comer?
  • ¿Estará acompañada o sola en una habitación?
  • ¿Y si se pone enferma por la noche?
  • ¿Podré ir a verla cuando quiera?
  • ¿Esto tiene solución o voy a estar así siempre?
  • ¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
  • ¿Me va a doler?
  • ¿Me atenderá siempre la misma persona?
  • ¿Me van a aparecer costes a mitad de obra?
  • ¿Cuánto se va a alargar de verdad?
  • ¿Voy a poder vivir en casa mientras tanto?
  • ¿Quién responde si algo queda mal?
  • ¿Viene hoy de verdad o me da largas?
  • ¿Cuánto tiempo voy a estar sin agua?
  • ¿Me dice el precio antes de empezar?
  • ¿Me va a dejar la casa hecha un cristo?

Eso es lo que hay que escribir. Y no sale de ninguna plantilla.

Y hay otro que entra

Google también se pasea por la casa.

Lee lo mismo que tu cliente: qué haces exactamente, cómo lo haces y en qué zonas. Si eso está claro y ordenado, sabe cuándo enseñarte. Si está todo metido en una sola página que dice «servicios», tiene que adivinarlo — y casi nunca acierta.

Por eso una web bien montada no es solo para el que entra: es la base sobre la que después se trabaja el mapa, la ficha y todo lo demás.

Eso ya es el otro servicio. Aquí levantamos la casa; que venga gente a ella se trabaja cada mes y va aparte. Cómo trabajo la visibilidad →

Cómo la hago

Qué hago, y en qué orden.

De cero o sobre la que ya tienes, conservando lo que ya te funcionaba.

01

Antes de nada

Miro lo que tienes

Si tu web se puede trabajar, te lo digo y no te vendo otra: te sale más barato quedártela y ponerla a punto.

02

La estructura

Un sitio para cada cosa que haces

Si haces cinco cosas, no pueden estar las cinco en una página que dice «servicios». Cada una necesita su sitio para explicarla bien — y para que quien busca justo esa te encuentre.

03

El contenido

Los textos, escritos

No rellenados con lo primero que salga: escritos para contestar las dudas de arriba, las de tu sector. Y el aviso legal y la política de privacidad, puestos.

04

La entrega

Te la dejo funcionando

Con los accesos en tu correo y, si venías de otra web, conservando lo que ya posicionaba.

No se publica hasta que me digas que sí

Y cuando termina, es tuyo

El dominio

A tu nombre. No al mío.

El código y los accesos

Si un día te vas, te lo llevas entero y funciona igual.

Los textos y las fotos

Escritos para tu negocio. También son tuyos.

No es para ti si

  • Tu web actual funciona y se puede trabajar. Entonces no te vendo otra, te lo digo y ya está.
  • Buscas lo más barato por lo más barato. Un Wix de 0 € ya lo tienes, y te trae 0.
  • Quieres algo para enseñar, no para que te entren clientes. Se nota, y no es lo mío.
  • Esperas que la web sola te traiga trabajo. Eso no pasa, y prefiero decírtelo antes de cobrarte.

El precio te lo digo en la llamada, cuando sepa cuántas páginas hacen falta. No cuesta lo mismo un negocio con tres servicios que uno con doce.

La garantía

Si no llegamos a que digas que sí, no me la pagas.

No doy la web por terminada hasta que tú me digas que sí. Y si no llegamos a ese sí, no me la pagas.

Para que eso no acabe en un tira y afloja de tres meses, lo hablamos por partes: primero qué páginas va a tener y qué dice cada una, luego cómo se ve. Cuando eso está bien, se construye. Así, si algo no te encaja, lo dices al principio y no al final.

Lo que no te garantizo

  • Que la web sola te traiga clientes. No lo hace. Hay que trabajarla cada mes, y eso es el otro servicio.
  • Salir el primero en Google por tenerla nueva. Ayuda, pero no es lo que decide.

Lo que te pido a ti

  • Contarme el negocio de verdad. Qué haces, a quién y qué te preguntan siempre.
  • Que me digas lo que no te gusta. Cuanto antes, mejor para los dos.

Una web sola no te va a traer clientes.

Te lo digo aquí y no en la llamada: puedes tener la web mejor montada del barrio y seguir sin que te llame nadie. Una web que se publica y no se toca se muere igual que la que tienes ahora.

Si aun así solo quieres la web, te la hago sin problema y ahí acaba mi parte: se entrega terminada, no incluye cambios ni trabajo mensual. Pero prefiero decírtelo antes de cobrarte, no después.